Una charla recurrente que estamos teniendo con unas amigas bloggeriles es acerca de la maternidad y el trabajo. La eterna discusion de como poder compaginar la vida de tal forma de hacer todo bien.
Cuando estaba en la secundaria pensaba "yo no quiero ser ama de casa". No se de donde salia esa idea, mi mama trabajaba de profesora y estaba muy presente en nuestra vida en su rol de "media" ama de casa, ademas mi abuela Nely vivia con nosotros y completaba (con creces, lo siento mami pero la abu cocinaba mejor) el rol el tiempo que mi vieja estaba dando clases. Mi papa obviamente no participaba en eso, siempre estuvo para nosotros pero era otra epoca, con otra definicion de padres.
Pero eso de ama de casa no era para mi.
Estudie como tonta en la universidad, sali entre los mejores promedios de ingenieria y estoy orgullosa de ello. Empece a trabajar en una multinacional a los 24 anios y recuerdo que me mandaban a hoteles que tenian banios con jacuzzi (yo, que no dormi en nada mas lujoso que una carpa durante mis viajes).
Nunca iba a dejar ese trabajo, era mi vida.
Y conoci a mi cocinerito.
Y sabia tocar el saxo, era inteligente y habia trabajado en la carpinteria de su papa (me gustan los carpinteros, no se porque). Ohhh, y tenia barba roja. Ese ultimo punto me gustaba bastante. Y era bonito.
Y deje todo para seguirlo, me vine a un pais nuevo con el, por una beca de estudios que tenia. Busque trabajo nuevamente y lo encontre.
Otra multinacional. Automotriz para peores. Se trabajaba mucho, desorganizado para mi gusto pero mucho.
Y me case y me quede embarazada. Cuando se lo conte a mi jefe le dije "no te preocupes que no voy a pedir jornada reducida" porque era lo que pensaba.
Y nacio la mostra.
Fue el momento en el cual me di cuenta de varias cosas, la primera: iba a pedir jornada reducida. Pero algo muy importante que entro en mi cabecita era que las mujeres de antes no tenian eleccion, les tocaba ser amas de casa si o si, arrastrando una costumbre mas bien basada en que obviamente antes no habia leche de formula, los bebes necesitaban de las madres y los hombres eran mas fuertes para las labores fisicas de ese momento. Ahora para la mayoria de las tareas no se necesitan musculos, los bebes pueden estar con cualquiera de sus padres (sin olvidar que la lactancia materna es lo mejor) y no se ve mal un hombre cambiando paniales.
Ahora
ser ama de casa es una eleccion.
Pero ahora
esta mal visto tomar esa eleccion.
Que si te rascas el ombligo, que si los dos trabajasen entraria mas dinero en la casa (para que? para gastar en ninieras?), que los ninios necesitan socializar (yo no voy a encerrar a mis hijos, van a jugar con amiguitos), etc.
Cuando
me quede embarazada de la morsita deje de trabajar para dedicarme unos anios a mis hijas. No lo dude, creo que ni una sola vez. Somos mas pobres, nos podemos dar menos lujos, pero estamos juntos... que mas necesitamos?
A veces me encuentro con ex companieros de trabajo y veo que ya son gerentes regionales, encargados de division o que ganan unos sueldos increibles. No voy a negar que me da un poco de envida en algunos momentos, soy humana. Pero uno sabe que cuando toma decisiones hay partes buenas y partes malas. La diferencia entre ellas en este caso me parece abismal.
Ganan las partes buenas por goleada.
Y no es asunto de las mujeres. Me molesta mucho que se diga:"a las mujeres nos hacen elegir entre trabajar y ser madres". Mi esposo sufre de no poder estar con sus hijas, para el tambien es una eleccion entre "trabajar y ser padre". No seamos machistas pensando que solo nosotras anioramos los bracitos regordetes de nuestros hijos. Las que tienen la suerte de estar en casa (y encima por eleccion) vean como sus parejas tan solo pueden pasar un ratito un fin de semana, quizas leer un cuento a la noche. Se van a dar cuenta que los papis tambien sufren.
Pero como mi amiga Elena dice "Lastima que tenemos la mala costumbre de comer"
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| mi morsita |
Desvarios mentales de una madre lejos de su hija mayor.